A finales de noviembre de 1971, poderosas tormentas azotaron diferentes regiones del mundo, pero pasaron desapercibidas para la mayoría. Estos fenómenos climáticos locales solían movilizar la ayuda humanitaria hacia los países del Tercer Mundo, pero esta vez era diferente. En medio de esas tormentas, cincuenta y dos niñas fueron abandonadas y, milagrosamente, todas sobrevivieron. Con el paso de los años, estas niñas comenzaron a estar asociadas con sucesos sobrenaturales, dando lugar al rumor de que habían sido adoptadas por personas sencillas y poseían talentos especiales. Se las llamó Las Hijas de las Tormentas. Surgieron guardianes para protegerlas y jueces para destruirlas.
El 27 de noviembre de 2012, la embajada española en México informó a Georgina Mir, única familiar con vida, que su padre, un renombrado arqueólogo, había desaparecido sin dejar rastro durante una excavación en Palenque. Para Georgina, esto parecía una cruel broma del destino, ya que su madre también había desaparecido trece años atrás y nunca la volvieron a ver. Conmocionada, la joven viaja a Palenque decidida a obtener respuestas y dispuesta a buscar a su padre sin descanso. Sin saberlo, se verá envuelta en una frenética carrera de pistas que la llevarán a una verdad para la que no estaba preparada.




























