Unos ahorros

(Al hilo de una reflexión suscitada por Sexto, que me habló de poner marcas de agua en las imágenes que expongo en mi blog).

Siempre en mente la revista, el fanzine… ¡Pero es todo tan caro! Así que me conformo con este blog, que también me sale caro, pero mucho menos que si tratara de ganar dinero con él. Porque en caso de tener «ánimo de lucro» las cosas cambian y obtener los permisos para reproducir textos y fotografías se convierte en un proceso farragoso, además de vaciarte el bolsillo.

No obstante, hay gente que ha encontrado una fórmula fantástica para llevar a cabo sus proyectos comerciales. Jot Down, por ejemplo. Sería fascinante seguir su proceso de constitución y proyección y cómo han conseguido calar pese a ser como un buñuelo: potente aspecto exterior mas la nada interior. Pero no me voy a dedicar a ello. Sí creo interesante destacar de qué manera han conseguido esa imagen particular. Ese, llamémosle así, «estilo propio» en blanco y negro. Fácil: robando fotografías.

Ya hablé en su día de lo cutre que era la comunicación con los editores de Jot Down. Así que cuando vi mis textos publicados con imágenes que yo había elegido, supuse que habrían simplificado el proceso y las habrían tomado directamente de internet sin preguntarle al dueño. Al dueño de las fotos, no al de internet, claro.

Mi artículo sobre Torrente  Ballester se publicitó con la imagen que aparece en esta captura de pantalla:

Captura de pantalla 2013-10-21 16.24.22En ningún lado aparece citado el autor de la foto: Chema Conesa. Y ni aunque apareciera citado. Para usar su fotografía habría que pedirle permiso y pagar lo que tocara. Me temo que no lo hicieron. Por cierto, qué poco me gustó en su día ese artículo y cómo me gustan esas líneas primeras. No me atrevo a seguir leyendo…

Descarto poner capturas de pantalla con imágenes en las que sí aparece su autor o el depositario de sus derechos. El caso de una foto de Robert Capa, que cita a la agencia Magnum. Imagino que, ya que se cita, sí se habrán pagado los derechos. 😉

Captura de pantalla 2013-10-21 16.20.02

 

Aquí no aparece mención alguna ni en la foto en color donde aparece el gran Fernando Martín ni en la foto/emblema del autor, que no el Sr. Ortiz sino Albert Camus. Desconozco a quién pertenecen los derechos de la primera, pero los de la segunda son de la AFP.

Tengo una nutrida y nutricia colección de ejemplos jotdownescos, pero también otras cosas que hacer en esta vida, como contestar varios correos de amigos del blog (LO SIENTO, ESTA SEMANA LOS CONTESTARÉ TODOS). El otro día, en un artículo de la revista escrito por Tsevanrabtan, aparecía una fotografía de los dos policías corruptos que avisaron a la eta de una operación en el bar Faisán. La fotografía la habían reproducido otros periódicos y en todos ellos constaba quién tenía los derechos. Y como es lógico y normal, todos los periódicos habían pagado por esa fotografía. Jot Down no. Pregunté en un comentario que quedó pendiente de moderación y sin respuesta, y a los pocos minutos la imagen desapareció. Imagino que es el proceso habitual.

Quienes piensen que es asunto baladí podrían ponerse en lugar de los fotógrafos contratados por Jot Down para sus entrevistas. Dudo mucho que se mostraran impertérritos si alguien hiciera uso de su obra por la cara y se lucrara con su trabajo.

(c) de la imagen de cubierta, SCC.

 

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1 Comentario

  1. Leoparrrrrrrda

    Qué sinvergonzonería, tendrían que llamarse "Jeta Down". Si el atropello es tan evidente y continuo, debería ponerse en conocimiento de la Asociación de Fotógrafos Profesionales de España (AFP), cuya página telaraña es: http://www.afpe.pro

    Por otra parte, resulta lógico que usted merecería ganar dinero con su trabajo, es excelente.

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