La única escotilla que me permite saber lo que es sentirse libre y gozar la calma de la bendita soledad. Estos libros y papeles los he traído conmigo este año. Algunos son regalos, otros son compras y el resto náufragos rescatados de mis cajas de Soria. Lecturas y relecturas. Papeles heteróclitos que llaman al diletantismo y al desorden. Entre ellos, unas cartas de un prisionero por crímenes de guerra que escribe desde la Modelo de Barcelona a una señora que le auxilia caritativamente. También una fotografía que me dedicó Tania Russof. Mi pequeño pasado, mezquino y pese a todo añorado.