Los chicos de San Bernardo (I)

Si no fuera porque la mayoría terminaron mal -torturados, fusilados o expulsados- tendría su punto de gracia observar las vidas de los muchachos desnortados en la España de la República. Personajes de esos vodeviles donde todo es un fragor de puertas que se abren y se cierran y de gentes que aparecen y desaparecen en los momentos más determinantes. ¿Qué buscaban estos jovencitos que pasaban de la CNT o del PCE a la Falange? ¿Y los que, como Francisco Mateos, hicieron el camino de ida y vuelta? ¿Y por qué fue tan escaso el tránsito de los que tomaron la dirección contraria, de la Falange al comunismo, fuera estatal o libertario? Y sobre todo: ¿dónde habría acabado la mayoría de no haber sufrido la coacción histórica que supuso el estallido de la guerra? Qué confusión esta de trabajar para ordenar el mundo cuando no hay más desorden que el del alma.

comunismo-espana-desde-1931-hasta-1934-dc75ca0a-db68-423e-b505-12ea8dde6e35

Colección SCC

Que se lo pregunten a Enrique Matorras. Joven. Atormentado. Pagó su traición con la tortura y la muerte. Hablé de él hace unos días:

«En las mismas declaraciones de la dirección del partido español aparece un joven un tanto calamitoso. No parece manejarse en las estrictas técnicas de la clandestinidad: lleva un diario íntimo que han leído algunos camaradas y comenta a los cuatro vientos su rápido ascenso en los puestos del partido. Tiene dieciocho años, lee como un condenado y se llama Enrique Matorras Páez. No está a lo que está, como se suele decir, porque sufre una crisis espiritual que trata de curar casándose y teniendo hijos primero y luego dándose a la vida disoluta. Eso dijo él».

comu

Colección SCC

Quedó escrito en la prensa, donde hizo pública su renuncia al comunismo. Pasó a los sindicatos católicos y según el testimonio de su mujer terminó por afiliarse a la falange. Su mujer. Hija y hermana de comunistas. Los apellidos: Navarro Ballesteros. Su hermano Manuel fue director de Mundo obrero cuando Mundo obrero llamaba al exterminio. Le pillaron en Alicante porque al subir al barco que habría de sacarle de España le prestó el sitio al periodista José Luis Salado. Lo cuenta Eduardo de Guzmán en Nosotros los asesinos, un librazo pese a sus trampas. Matorras y Navarro se casaron por la iglesia.

En abril del 36 detienen a Matorras junto a Arturo Matos Villanueva, de veintiún años, boxeador;

Ángel Rodríguez González, de veinte años, estudiante; y Ángel Segura Delgado, de veintiuno, empleado. Matorras tenía 22 años. Va a la cárcel, a la Modelo. Al parecer preparaban «atentados de carácter social». Estalla la guerra y los defensores de la República lo sacan de la cárcel, se lo entregan a los comunistas, que le tenían muchas ganas, y éstos le torturan en el palacete de la Moncloa y le asesinan. Descubren su cuerpo en el arroyo de Cantarranas y la foto de su cadáver aparece por ahí, por los libros.

Su conversión fue sonada. No se ocultó. Dio la cara en la prensa y hasta los de Gracia y justicia le dedicaron un articulillo por el libro que publicó sobre el funcionamiento del PC en España: eso de que por un lado iban de salvadores de la humanidad a través de la palabra científica y por otro iban de salvadores de la humanidad apretando el gatillo.

Gracia y justicia, 29-06-1935

Gracia y justicia, 29-06-1935. Fuente: BNE

En 1946 apareció un texto suyo sobre su conversión. Se puede leer en el internet: http://gumilla.org/biblioteca/bases/biblo/texto/SIC194134_195-199.pdf.

Ya vimos que la noticia de su muerte la propaga Santi en el libro de Castro Delgado Hombres made in Moscú.

«Cuando llegó al zaguán vio las gentes andar de un lado para otro con cierta precipitación.

— ¿Qué pasa, camarada Santi?

—La caza ha sido buena esta noche… Mateo entre ellos… Y Matorras… Si quieres presenciar un gran espectáculo, quédate».

 

Santi, Santiago Álvarez Santiago, era uno de los chicos de San Bernardo. La checa de San Bernardo. Por orden del partido crearon unas cuadrillas que se dedicaban a fusilar a diestro y siniestro.

Santiago Álvarez Santiago. Fotografía inédita hasta hoy.

Santiago Álvarez Santiago. Fotografía inédita hasta hoy. Colección SCC.

Cuando aquello de Paracuellos Santi fue uno de los que organizaron las sacas. Ya he dicho qué fue de él: terminó huyendo a la URSS con nombre falso y acompañado de su mujer. Ahora sé más: también viajó con su padre. Recibió cursillos «especiales» y como al parecer no podía ser enviado a España para hacer uso de lo aprendido, decidió hacer proselitismo comunista de verdad y se fue voluntario como tornero en una fábrica. Luego pasó su vida como funcionario del Socorro Rojo y como tesorero y archivero de la radio española en la Unión Soviética. Y finalmente Franco le dejó regresar, aún no se sabe cómo ni por qué. Dicen que era un vasco berroqueño y resulta que es cántabro, de Castro Urdiales. Tocará hablar de él. De momento os dejo con una fotografía suya. La del cadáver de Matorras no me atrevo a ponerla aquí; sí la de Santi. En exclusiva para todos vosotros.

← Entrada anterior

Entrada siguiente →

2 Comentarios

  1. marquesdecubaslibres

    Trabajo original de investigación propia, no refritos malcopiados. Enhorabuena!

  2. Pedro Antonio

    Solo eran una panda de sadicos, fanaticos y en muchos casos ladrones...nada de epica ni heroismo, deshonra de la clase obrera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *