Levar anclas

(Ilustración de Elisabeth Rudolph)

Si tuviera que llevarme tres libros a una isla desierta, elegiría en primer lugar un buen manual de supervivencia; después, algún buen volumen que me hiciera reír (se debe de reír uno bien poco en un peñasco perdido en medio del mar); finalmente, algún libro que fuera un buen pecio al que agarrarse en medio de la desesperación. Opto por dos: La línea de sombra, de Joseph Conrad, y Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero, de Álvaro Mutis.

Me ocurre como al personaje de Mutis, que inicio una empresa cualquiera sabedor de que terminará mal, abocada al fracaso, como se suele decir. Se puede opinar que es un ejemplo de pesimismo, pero es todo lo contrario. Uno sabe cómo va a transcurrir la singladura, qué rutá seguirá, en qué momento exacto se irá la aventura al traste, pero pese a ello leva anclas y sale de puerto. ¿No habrá en todo ello una esperanza oculta, el pinchazo de un optimismo estúpido y una voluntad aniquilada?

Así habla Maqroll:

«Me intriga sobremanera la forma como se repiten en mi vida estas caídas, estas decisiones erróneas desde su inicio, estos callejones sin salida cuya suma vendría a ser la historia de mi existencia. Una fervorosa vocación de felicidad constantemente traicionada, a diario desviada y desembocando siempre en la necesidad de míseros fracasos, todos por entero ajenos a lo que, en lo más hondo y cierto de mi ser, he sabido siempre que debiera cumplirse si no fuera por esta querencia mía hacia una incesante derrota. ¿Quién lo entiende? Ya vamos a entrar de nuevo en el verde túnel de la jungla ceñuda y acechante, ya me llega su olor a desdicha, a tibio sepulcro desabrido».

«Marchar, marchar siempre», decía Pla. Rara vez nos guiamos rumbo a lo desconocido. Se trata solamente de eso: levar anclas.

La línea de sombra«Con aire aburrido, aspiró algunas bocanadas de humo de su cigarro, y luego, como transformado súbitamente, dijo, con entonación soñadora:

—Sí, a eso se reduce todo.

Hubiérase dicho que un espeso velo se acababa de levantar, revelando a un inesperado capitán Giles. Pero esto sólo duró un instante, apenas el tiempo justo para que pudiese agregar:

—No hay mucho descanso aquí abajo para nadie. Más vale no pensar en ello».

«He puffed at his cigar moodily, as if transformed.
«Yes. That’s what it amounts to,» he said in a musing tone. It was as if a ponderous curtain had rolled up disclosing an unexpected Captain Giles. But it was only for a moment, just the time to let him add, «Precious little rest in life for anybody. Better not think of it».»

 

* * *

Interesante, el artículo de Juaristi en el Abc. Habrá que ver la película y hablar sabiendo de qué.

Las hostias han resonado hasta en Berlín. «Escribir es un trabajo mucho menos complicado de lo que la mayoría de la gente cree. Requiere práctica, fijarse en lo que uno hace y leer lo más que se pueda. Si además uno es trabajador, dispone de una cierta libertad, por corazón o por renta, y un poco de oído para las palabras, los resultados pueden llegar a ser espectaculares. Por lo tanto escribir estaba al alcance del hijo de MVM. No pudo ser, que dice la prensa deportiva».

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7 Comentarios

  1. Leoparrrrda

    Se que es una forma de hablar, pero:
    1. Ya no hay islas desiertas.
    2. Si las hubiera, más le valdrían tres kilos de naranjas que tres libros.
    3. Yo, si hay que llevar tres libros, no llevaría ni uno: acabaría aborreciéndolos. Y también quemándolos (aunque con fines de supervivencia, no totalitarios).
    4. Intentaré hacer caso de las recomendaciones de Conrad y Mutis, aunque del primero leí hace tiempo "El corazón de las tinieblas" y, lo siento, todavía estoy bostezando.
    5. La ultrapromocionada "8 apellidos vascos" me da mala pinta. Ni uno de sus chistes, vistos en los continuos avances y "Así se rodó", me ha hecho gracia. Eso sí, sólo es una intuición, la veré dentro de algún tiempo, así como de refilón y por la tele, y entonces opinaré.
    6. ¿Se puede bromear sobre el terrorismo? Depende de cómo lo hagas. Vi "Four Lions" (Cuatro leones) y me reí bastante con los "yihadistas" chapuceros, pero la parte final del atentado, aunque cómica, me sobrecogía.
    En cuanto a nuestras alimañas locales, su banda no está aún extinguida. Sus chacales medran en los consistorios. Y se hacen bastantes películas y documentales apologéticos que maquillan su sangriento legado, que todavía duele, y dolerá. Creo que es pronto para hacer comedia; tiempo al tiempo.
    7. Discrepo de Juaristi: "La vaquilla" es una de las mejores películas españolas de todos los tiempos (a veces dudo entre ella y "Los santos inocentes"). Y no sólo es divertidísima: tiene un sustrato, una documentación y un mensaje mucho más profundos de lo que parece. Y lo plasma sin ser una obra pelmaza (no como las que prodiga el erudito e insigne catedrático). ¡Viva "La vaquilla"! ¡Viva Berlanga! ¡Y qué vigencia tiene "Todos a la cárcel"!

  2. Sergio Campos

    Leo, no creo que te gusten ni las novelas de Conrad ni las de Mutis.

    Habrá que ver si las risas que provoca la dichosa película serán para bien o para mal. Si sirve para humillar a los proasesinos, bien; si sirve para zanjar el "tema eta" (que ya lo están haciendo otros), mal.

    Juaristi no dice que La Vaquilla sea mala, sólo que no consigue ser una comedia del todo, porque el final es bien amargo.

  3. Leoparrrrrrda

    -Dudo que esa película que huele a Telecinco sirva para ninguno de esos fines que mencionas. Dentro de dos meses, nadie se acuerda de ella. Es puro bombardeo publicitario.

    -Juaristi exagera, ninguna comedia que toque una tragedia real puede estar exenta de un poso de amargura y realidad, aunque sea mínimo. "El gran dictador" de Chaplin es extraordinaria y muy divertida, pero ahí salen los "rompecristales", los tanques y el discurso final. Chaplin debió pensar "reíros, pero no olvidéis que esto es horrible y rechazadlo".

    -"La Vaquilla" es una comedia de cabo a rabo, pero en muchos de sus diálogos cómicos se reflejan horrores; y el broche final, que es tan amargo como breve, resulta más que necesario y, a todas luces, una metáfora genial. No deja mal sabor de boca porque no descubre nada nuevo; y todavía te duele la mandíbula de lo que te has reído con Alfredo Landa y compañía.

    -Lo mismo ocurre en la escena final de otra película poco vista de Berlanga, "¡Vivan los novios!", con una vista aérea que simboliza el matrimonio. Final duro y amargo, tragicómico. Bravo. Qué gran odisea de José Luis López Vázquez, en su calidad de caballero recto castellano, en la noche previa a su boda en un Sitges lleno de extranjeras en biquini. No es una película de suecas más; tiene una profundidad superior. ¡Y lo que te ríes!

  4. Bremaneur

    Gran película, Vivan los novios. Qué grande es Berlanga.

  5. holmesss

    Echaré un vistazo a esos libros; justo acabo de leer una reseña en RdL sobre El fracaso al alcance de todos, de Rafael Núñez.
    A ver si tanta mención al fracaso va a resultar gafe.

  6. Leoparrrrrda

    De acuerdo totalmente.

    Una cosa aparte, los duendecillos de la imprenta, que son unos culés del guano, le han deslizado una errata: un acento que sobra en "pu", digo, en "ruta".
    Se halla en "Uno sabe cómo va a transcurrir la singladura, qué rutá".
    Lo señalo, como siempre, con mis mejores intenciones y en lucha perpetua con los culés.

  7. Alfaraz

    Interesante por las recomendaciones y por los añadidos.
    Los párrafos que de MVM respecto los 25 años de paz los imagino como aquellos de Haro Tecglen en la misma línea. Muy bien escritos, quiero decir.

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