chat-noirSe estima que París recibió en 2012 unos veintinueve millones de visitantes. No creo que hubiera ni uno solo que dejara de poner sus ojos sobre el gato negro de Théophile-Alexandre Steinlen, el icono que se vende en las tiendas de recuerdos, en los puestos de los buquinistas del Sena y en numerosos lugares de la ciudad destinados al ocio y al turismo. Es omnipresente en llaveros, afiches, pegatinas y otros archiperres y bibelots. El gato preside el cartel destinado a publicitar el cabaret Le Chat Noir, que inició su andadura en noviembre de 1881 en el número 84 del Boulevard Rochechouart.

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