Me gusta leer los diarios en internet, pero por un motivo melancólico que remite al atavismo que busca la pausa y el calmo transcurrir de las horas (todo ya definitivamente perdido en mi vida), prefiero leer los suplementos culturales en papel. Lo tengo crudo, ya que ni el del Mundo ni el del Abc llegan a Alemania. Me tengo que conformar con el Babelia, un excelente dispensador de hojas para envolver los bocatas.

Del suplemento del Abc lo primero que buscaba eran las reseñas de Miguel Sánchez-Ostiz. Ahora las tengo todas en el blog que acaba de abrir. Una gran noticia. Les recomiendo que lo lean con tranquilidad. Viajes, viajeros y escritores cuya itinerancia viene marcada por los caminos de la melancolía. Blaise Cendrars, Pierre Mac Orlan y otros desconocidos para mí que abrirán nuevas vías en mis lecturas y grandes agujeros en mi bolsillo, lo cual no puede más que alegrarme.