De nuevo la frontera

Atrás quedan los terrenos arenosos de Berlín, la sucesión monótona y grave de paralelepípedos de hormigón, el tráfago nietzscheano de la urbe. El eterno retorno. El fuerte viento bandea el coche, pero creo una energía interior que lo hace indestructible. Suenan Pink Floyd, The Real McKenzies, The Pogues, The Cure, Los Suaves. Algo más de tres horas que pasan sin pasar.

Si hay montañas, hay frontera. Dejémoslo en axioma. Detrás, la República Checa. Un poco más allá, Polonia. Tres países de un vistazo. El cielo es de cemento y amenaza lluvia. En un promontorio de rocas pulidas, que vagamente recuerdan a Montserrat, se erigen las ruinas de un monasterio. Por el camino, una recoleta ermita abre sus puertas. Parece un estrecho anfiteatro de madera. Huele a misa antigua. La escenografía, desde que he entrado en Sajonia, me aventa las ficciones. No cuesta imaginar los bancos llenos de campesinos. Hace ya doscientos años. La miseria fornica con la dignidad. El invierno es duro, huele a bosta y los contrabandistas cosen la frontera pasando de un lado a otro, cargados de fardos.

imageLas ruinas imponen. Va a resultar que Friedrich era un pintor realista. Había renegado de él tras una visita a las salas románticas de un museo en Berlín. Aquello era todo mentira, una escenografía puesta al servicio de la barbarie. Friedrich aún no lo sabía, pero era así. Busco la reconciliación. ¿Cómo no pintar semejante obra humana, embellecida de nuevo tras el ocaso y tras la muerte? Busco destruir con adjetivos la honda impresión que me causa el laberinto de piedras: todo es pintoresco. Ni así lo consigo. Deseo ser enterrado en el pequeño cementerio que se abre a los riscos. Y resucitar hecho un andrajo y un carnuz para espantar a las parejas. Bien, lo voy a lograr con tonterías. Parece el relato de mi vida.

Regreso al pueblo y me repongo con una refacción contundente. Me servirá para aguantar la caminata hasta la frontera. Desprecio los caminos habilitados para el senderismo, bucólica palabra, y enfilo la carretera sin arcén. Llovizna y todo es sombra y de nuevo revuelven en mi cerebro las ficciones. Recuerdo la primera escena de Acorralado, con John Rambo caminando hacia su destino. No tengo remedio. Menos cuando veo entre los árboles, abetos, hayas, a los protagonistas de El enamorado de la Osa Mayor. Un paso más y terminaré hablando con los duendes o besando a Campanilla debajo de una seta.

imageVislumbro unas rocas enormes en el bosque y me adentro en él. Son unas moles semejantes a las que sustentan el monasterio. Recuerdan a las imágenes que he visto de Cuenca, pero aquí, en medio de un bosque originario, semejan unos guardianes sombríos. Continúo la marcha bosque a través, siguiendo las señales de una ruta marcada en los árboles. Llego al fin a las lindes de Rusia. Para mí, esto es Rusia. Llueve con ganas. Me calo, pero afortunadamente llevo ropas adecuadas. Me obligo a regresar mañana.

imageEn la habitación del hotel descanso con un libro entre las manos. Más fronteras, esta vez de la mano de Jan Valtin, que escribió un gran reportaje de los fugitivos que, una vez terminada la guerra y repartida Alemania entre los vencedores, huían del asco soviético. La cubierta del libro, que no admite adjetivos dignos de ser escritos, no hace honor a lo que el gran Valtin relata.

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15 Comentarios

  1. Luis Artime

    Ahí estás, estamos, viendo el magma telúrico que alumbró tanta barbarie. Esa es la faceta del poliedro alemán que más temo contemplar. Esa atmósfera grandiosamente mórbida con la que difícilmente se relaciona uno, sino es a través de las emociones. Ese espacio mágico y melancólico que siempre me hizo dudar de la naturaleza de las sensaciones que podría proporcionarme una visita a ese gran país. La enfermedad del Romanticismo no podía originarse en ningún otro lugar más propicio.

  2. Leopaaaaaaaarda

    -"Acorralado" es una gran película. Siempre la he reivindicado, incluso en los entornos más hostiles (rodeado de presuntos cinéfilos con pipa y con libro a la vista, para que todo el mundo sepa lo que leen) (los muy necios).
    -Si no ha visitado nunca la Ciudad Encantada, hágalo. Es de otro mundo. ¡Y allí rodaron escenas de "Conan, el bárbaro"! Era genial cuando los de "El informal" trucaban escenas de esa peli y doblaban a Chuache con voz de baturro maño, ja, ja, ja.
    -¡Frontera con Rusia, uf! Yo simplificaría ese país, y a las novelas rusas, con un lema: violencia, tristeza y alcoholismo. Menos mal que no la traspasó. Como decía el padre de un amigo mío, "Rusia no se visita: se invade".
    -Gracias por hacerme viajar de la mano de su narración. ¿Qué localidad visitó?

  3. Leopaaaaaaaarda

    Por cierto, estupendas fotos.
    Y no reniegue de Friedrich, sus soledades son muy hermosas. No se inventó nada, sólo plasmó la desolación (personal y paisajística).

  4. Leoparrrrrrrrda

    ¿Hay alguien ahí? Por favor, me gustaría saber a qué localidad se refiere. Esas rocas me han dejado patidifuso, anonadado y culitorcido.

  5. Bremaneur

    Luis, así es, hay una ligazón evidente entre romanticismo y nazismo, pero lo que más me llamó la atención fue constatar que los artistas desbocados son los más realistas. Pienso en Valle-Inclán, cuyos esperpentos no son sino transcripciones fieles del absurdo español de principios del siglo XX. Y aquí veo que Friedrich era un fiel paisajista. Se me han caído muchos mitos al suelo.

    Leoparrrrda, Acorralado y Conan son dos de mis películas favoritas. Muy románticas ellas. Pero claro, yo tengo un concepto muy extraño del romanticismo. Cuando a una mujer le pongo, arrebatado, la canción «Hoy te la meto hasta las orejas», para compartir un momento de entusiasmo sentimental, se creen que lo único que quiero es abalanzarme sobre ellas y... y... y... (que también, pero es secundario). Soy un incomprendido. O un gilí.

    La zona donde estuve es el parque natural de las montañas de Zittau.

  6. Leoparrrrrda

    He buscado Zittau en el mapa, y sí que es fronteriza, sí.
    Ya sé a que me recuerdan las rocas: son glandes, que brotan de la tierra.
    Qué bonita excursión, me alegro, señor Rambo.

    El romanticismo no es nazismo. Wagner no es nazismo. Los Beatles no son la matanza de Manson y sus putajipis. Es como si a Stalin le hubiese gustado "Leño"... ¿y qué?

    "Acorralado" es romántica; "Conan, el bárbaro", no. De todas formas, me encanta que Chuache tire a la bruja al fuego, y que muerda crucificado la yugular del buitre. Y creo que es en la segunda parte que un camello le escupe y él lo tumba de un puñetazo. ¡Sí, señor, así se hace! No como en Barcelona, que hasta han prohibido el espectáculo de los delfines. ¡Maricones!

    Es cierto, es usted un gilí. No espere romanticismo de las mujeres, son unas egoístas descomunales. Su gran lema, "Es que estoy enamorada" / "Es que ya no estaba enamorada", es el pérfido comodín para todas sus increíbles bajezas.
    Como acabo de inventarme: "Mujeres, que las aguante su puta madre".

  7. Leoparrrrrrrda

    Voy a ser más específico: "Mujeres, que las entretenga su puta madre".
    Por culpa de los bastardos de los poetas, se creen que los hombres son obligatoriamente sus mecenas y titiriteros. Si quieren saciar su vanidad, que se compren un loro que las adule perpetuamente ("¡Rrrrruac, hola, guapa!").

  8. Leoparrrrrrrda

    Por cierto, aunque supongo que no hace falta precisarlo, cuando digo que es usted un gilí, lo hago en su acepción de bendito. Yo también soy un gilí, y de los grandes.
    Lamento haber escrito Romanticismo con minúscula, se me está pegando la nadería actual.

  9. Sergio Campos

    Leo, Conan es una peli romántica por esencia. Bárbaros, paisajes en ruinas, desolación, Sturm und Drang. Y un entierro precioso que me ha hecho llorar cientos de veces.

  10. Leoparrrrrrda

    Pues ahora que lo señala, es verdad. En "Conan", la Ciudad Encantada es puro Friedrich.

    Otros entierros señeros, preciosos y pirómanos son los de "Los vikingos" (Kirk Douglas) y "Beau Geste" (Gary Cooper).

    Oiga, vea la película alemana "Oh Boy", actualmente en la cartelera española. Rodada en Berlín y en blanco y negro, trata sobre un veinteañero observador y solitario que pasa un día muy singular. Se sentirá, como yo, identificado con muchas escenas. Pero dada su adscripción geográfica, con las escenas de las máquinas, el Metro (la mejor) y el rigor protocolario germano, mucho más. Bonito filme, lástima que termine sin pira funeraria.

  11. Bremaneur

    Gracias por el consejo, Leo. Sabes que lo que digas de cine va a misa. ¿Has visto Mud?

  12. Leoparrrrrda

    No, pero tenía pensado verla, me daba buena espina. Y después de tu recomendación, no se me escapará.
    Por cierto, Macoñajiu (o cómo se escriba) lo hace muy bien en "Dallas Buyers Club" y la película se deja ver, porque no es nada noña y sentimental, como a priori me temía. En cambio, al sobreactuado Jared Careto (o cómo se apellide) le han regalado la estatuilla al actor secundario sólo por travestirse, como hacía un amigo mío todos los Carnavales (actualmente, casado con una mujer y con dos hijos).
    Una escena de "Oh boy" me transportó directamente al Berlín del pasado agosto de 2013, una fecha histórica (no liquidaron a nadie importante en la ciudad de vida y muerte).

  13. Leoparrrrrda

    Anoche vi "Mud".
    1) A su favor puedo señalar que me gustan:
    -Los chavalines protagonistas.
    -Los paisajes del pantano y de la isla.
    -La disección del amor en todas sus edades: adolescencia (felicidad del niño por el beso en el coche, infelicidad por verla con otro y ser humillado), adultez (Macoñajiu destruido por su amor a una cabrona), madurez (la decepción, en esos padres que se divorcian) y la vejez (la soledad de ese gran vecino, el francotirador).
    2) En su contra, que para mi gusto es demasiado lenta en según qué pasajes.
    Y que Macoñajiu aún seguía empecinado en sus sempiternos tics: sonrisa prefabricada y tableta de abdominales. Espero que tras corregirlos en "El club de los compradores de Dallas" y en su intervención como secundario en "El lobo de Wall Street", no recaiga.
    3) En definitiva, una película bonita y con un final que se agradece. Y hacía tiempo que no oía mencionar a las serpientes mocasines.

    No sé si estás de acuerdo con esta opinión, que en tu honor he procurado que sea algo detallada. Me gustaría saber por qué detalles te ha gustado, a ver si coincidimos.

    Ah, y no nos hemos desviado del hilo, esto va de romanticismo. El personaje de Macoñajiu en esta película es el santo patrón de todos los gilís del mundo.

  14. Sergio Campos

    Es la primera peli que veo de Maconajiu y no sabía que era tan popular. De acuerdo en todo, Leoparrrrda. Ayer quise verla de nuevo, pero la han quitado de Filmin. Merde.

  15. Leoparrrrda

    El atractivo para ellas Macoñajiu, lanzado en su momento como "el nuevo Paul Newman" (ja, ja, ja), se malogró durante década y media al reducirse a Pepito Sonrisas-Tableta Abdominal en decenas de películas nauseabundas ("comedias románticas").
    A cambio, se embolsó un dineral y fue ídolo de quinceañeras y treintañeras-cuarentonas (es decir, quinceañeras mentales con más años).
    Rectificó con "Mud" y ha confirmado su valía con "Dallas Buyers Club".
    Y ahora, Bremaneur, ha aumentado su registro interpretativo en la serie "True Detective" (primera temporada, ocho capítulos), donde encarna a un detective serio, torturado, raro y brutalmente filosófico que comparte investigación con Woody Harrelson.
    Si esto no le motiva, en el segundo capítulo sale espectacularmente desnuda una actriz llamada Alexandra Daddario. Como nos conocemos, pasa de la serie y busca la escena directamente: escribe el nombre de la actriz más los perrunismos, digo, anglicismos, "Nude" o "Naked". Y con lo que salga, procede. Eso es el Romanticismo.

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