Chavesnogalismo

Esta palabra la he leído ya dos veces, y las dos veces con buenas intenciones por parte de quienes la escribieron. Tereixa Constenla, en El País, y antes Antonio Muñoz Molina en su blog. Este resurgimiento editorial de Chaves Nogales está alcanzando ya ribetes cómicos. Sólo falta que las reediciones de A sangre y fuego se publiquen con el orden de los cuentos tal y como aparecieron en la edición de Ercilla, para que un año después vuelva a reeditarse pero con el orden de la primera edición inglesa, etc. Ahora se publican artículos seleccionados sobre lo que dijo Chaves del estatuto catalán allá por los tiempos de la República. Y mañana vaya usted a saber. No sé qué es lo que putrefacciona más la memoria de Chaves Nogales, si la profusión o el desorden. O que todo nos lo hagan pasar por genial e insospechado, hasta las pésimas crónicas que escribió sobre la defensa de Madrid, que vendrían a dar por cierto lo que cuenta de él Jesús Izcaray en su novela Cuando estallaron los volcanes, y es que si tenía que animar al periodista a inventarse una noticia lo hacía sin tapujos.

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De ahí la importancia de poner orden, de hallar cuantos más materiales sobre su vida sea posible y de contar la verdad de un personaje de gran mérito como fue Manuel Chaves Nogales, autor que lo fue también de crónicas magníficas, de lo mejor de la literatura española del siglo XX.

El hombre que estaba allí es un proyecto de Daniel Suberviola Garrigosa y de Luis Felipe Torrente Sánchez-Guisande. Un libro y un documental. Necesarios. Aún no sé si como punto de llegada o como punto de partida, pero insisto: necesarios. Quieren publicarlos y para ello podemos colaborar comprándolos de antemano. Han creado una página de crowfounding donde podemos elegir qué queremos (libro electrónico y acceso al documental en línea, libro en papel y DVD, u otras opciones ofertadas). El precio más asequible es el de 10 euros. Si el proyecto sale adelante y se logran los 250 apoyos necesarios, pagaremos la cantidad que hayamos elegido ahora. Faltan 17 días y un 25% de apoyos. Les animo a participar. Merece la pena.

 

http://libros.com/crowdfunding/el-hombre-que-estaba-alli/

 

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12 Comentarios

  1. Sexto Empírico

    Coincido en los ribetes cómicos del chavesnogalismo. Lo más reciente re-publicado, sus opiniones sobre Cataluña y su estatuto, son ya para preocuparse. ¿A dónde se quiere ir a parar?. Tengo la sospecha que todo esto, como en tantas ocasiones, es ingenuidad en algunos e ignorancia en otros. Y negocio editorial en otros.

    Veamos. Antes de la guerra civil el diario Ahora estaba dirigido por Luís Montiel, también propietario del mismo. El secretario era Ignacio Balanzat. El sudirector era Chaves Nogales. Y la línea editorial era de derechas con apoyo explícito al duo Gil Robles-Lerroux. Tan de derechas que despidieron a algunos de los periodistias y empleados por el apoyo a la revuelta socialista de octubre de 1934. Y Chaves Nogales siguió en su puesto, apoyando una política de derechas, y no dimitió ni se quejó por los despidos. Política de derechas, no de centro ni de izquierdas.

    Cuando estalló la guerra, Chaves estaba en Francia de vacaciones y no regresó hasta el 2 de agosto, cuando las cosas se habían clarificado un poco, Montiel estaba en Londres, y el Comité de Control del diario Ahora (los obreros y Leopoldo Bejarano, redactor jefe) le planteó el regreso. Participó en el Comité de Control, pidió la expulsión de Montiel y Balanzat y fue nombrado ( o se autonombró) director. Hizo y deshizo como le vino en gana, tanto en cuestiones de contenido como de gestión del períodico, pidiendo el despido de empleados y directivos. Se reunía diariamente con Galarza para recibir noticias de la marcha de guerra. Escribió editoriales incendiarios pidiendo el exterminio del enemigo y se fugó de Madrid por temor a ser capturado por los sublevados. Propuso la colectivización del periodico (él, Chaves Nogales, no el Comité de Incatutación). A principios de Noviembre apoyó la creación de unas milicias de la prensa (de corta duración).

    A través de sus contactos con el Gobienro y en especial con Galarza era conocedor que el Gobierno y el Estado Mayor español y los asesores soviéticos no dudaban de la caida de Madrid y el Gobierno estamiaba en 100.000 en los muertos si Madrid caía. Al saber que el Gobierno se largó a Valencia, Chavés escapó también sin decirselo a sus compañeros del Ahora. Es decir, su fuga fue con nocturnidad y a traición. Una vez en zona segura escribe un libro planfetario sobre la Defensa de Madrid. Y más tarde huye de España.

    ¿Es esto la tercera España? Los interesados deberían leer los editoriales del diario Ahora antes de posicionarse y ofrecer a Chaves Nogales como alternativa. Estoy convencido que la opinión ya no será la misma.

  2. Luis Artime

    Yo soy uno de los presuntos adherentes a la actual tendencia que mencionan. No tenía conocimiento alguno del periodista Chaves Nogales antes de ahora, y su supuesta pertenecia a la "tercera España", que suele atribuírsele, me suscitó el suficiente interés como para suscribir la compra de un ejemplar de la obra " El hombre que estaba allí". Sus comentarios acerca del personaje me resultan muy interesantes, teniendo en cuanta la variada procedencia de los actuales ditirambos, y la sorprendente coincidencia en los juícios emitidos. No sería la primera vez que resulta indispensable despojar una biografía de todo esos elementos mitificadores, con los que nuestra inveterada tendencia a la construcción de héroes efímeros nos suele obsequiar demasiado a menudo.

  3. bolaño

    Vaya. Luces y sombras. Lo normal. A ver el libro y el vidrio.
    Saludos.

  4. Rocatallada

    Sí, pero está muy bien que en tiempo de tanta luz, muchas veces eléctrica, alguien nos recuerde que la sombra va de suyo. Mi agradecimiento a Sexto Empírico: quita azúcar, calma lo empalagoso del chocolateo chavesnogalista tan rebosante y me termina de convencer para encalomar los diez eurazos a la causa. Estaba necesitando una paradoja.
    Desde París, Chaves siguió mandando crónicas de la Incivil a distintos periódicos iberoamericanos, mediocres apuntes de una guerra que se estaba inventando tan fuera de escenario. Malas sin más. Malas crónicas que le afianzaban como periodista: sólo sabía contar lo que pasaba, eso muy bien; poco lo que intuía; nada de lo que imaginaba.
    Y para hablar de Cataluña pónganle al costado y dejen pasar a don Santiago Ramón y Cajal que había estudiado más y lo veía mejor.

  5. Jorge Martín

    No conozco en profundidad la obra de Chaves Nogales, pero he leído algunos de sus libros. No sabía yo que empezabamos a estar a merced del "chavesnogalismo", que parece ser una amenaza entre acaramelada y derechista. Pues, perdonen ustedes mi ignorancia y mi mal gusto pero "La agonía de Francia" me pareció un fino análisis de cierta importancia, y he llegado a recomendarlo a amigos y conocidos. Y hay más cosas de interés. Supongo que en esto del mundo editorial hay oportunidades y oportunistas, y no voy yo a negar que haya editores que intenten hacer caja publicando cosas menores y hasta malas. Si ustedes dicen que Chaves Nogales escribió crónicas malísimas no voy a mantener yo lo contrario. Lo que sí me parece reprobable, en cambio, es el tonillo agresivo y despectivo con el que ustedes despachan al periodista en cuestión. Y no voy a esconderles que encuentro su "antichavesnogalismo" algo excesivo, de un iberismo grotesco y no se a cual de las tres Españas atribuirselo. Es posible que haya "chavesnogalistas" ridículos y fabricantes de hérores, también abundan los sectarios, los destructores de héroes y hasta envidiosos hay.
    Atentamente,
    Jorge Martín

  6. Sergio Campos

    Bienvenido, Sr. Martín. El año pasado publiqué un artículo en el libro “Chaves Nogales”, editado por La Isla de Siltolá, un monográfico sobre el periodista sevillano coordinado por Juan Bonilla y Juan Marqués. Entre otros colaboradores figuraban Fernando Iwasaki o Andrés Trapiello. Mi texto lo titulé “Elogio de la huida” y en él decía de “La agonía de Francia” que acaso fuera el mejor de sus libros. Me alegra harto coincidir con usted, por lo que creo que debería trocar su supuesta “ignorancia y mal gusto” en inteligencia fina y gusto exquisito, que es lo que yo estoy seguro de poseer. Le conmino, además, a que siga recomendando el libro a sus amistades y a sus conocidos, y me permito sugerirle que amplíe el círculo a sus vecinos (y vecinas) e incluso a cualquier transeúnte con el que se cruce, porque todos somos criaturas de Dios. Le recuerdo, en cualquier caso, que tanto el texto escrito como algunos de los comentarios han reconocido y alabado el proyecto biográfico y documental sobre Chaves Nogales, por lo que intuyo que no ha entendido bien nuestras intenciones.

    Sí, Chaves Nogales escribió crónicas malísimas. Pero no por falta de oficio y arte en el manejo de la péñola, sino por ofender el contrato tácito que mantenía con sus lectores: como periodista no puede mentir, y eso es lo que hizo en sus crónicas sobre la defensa de Madrid. Chaves no estuvo allí. Sobre lo apuntado por Sexto, me gustaría mucho incidir en el tema, y lamento no haber dispuesto de tiempo hasta ahora para hacerlo.

    Respecto a sus insultos poco puedo decir, salvo agradecérselos. Me entretienen mucho las gentecillas ofendidas y ampulosas. Más que un espectáculo de feria.

  7. Sexto Empírico

    En mi anterior comentario decía que los interesados en la obra de Chaves Nogales y los que lo proponen como una “tercera España” deberían leer los editoriales del diario Ahora escritos entre el 4 de Octubre y 4 de Noviembre de 1936. No se trata sólo de una cuestión periodística o literaria. Algunas personas han considerado la obra de Chaves Nogales (o una parte de ella) como indicadora de una cierta postura moral. En mi opinión, los editoriales permiten, al menos, cuestionarlo como alternativa moral. Lo que sigue son simplemente algunos ejemplos de lo escrito durante ese mes. Voy a poner sólo cuatro ejemplos:

    1. El Honor de defender la revolución con las armas en la mano

    “¿Qué hacemos con los que huyen? – pregunta Ángel Pestaña en el editorial de ‘El Sindicalista’
    Fusilarlos. No puede haber otra respuesta. Son inútiles los aspavientos y los distingos.”

    2. El Terror

    “¿Humanizar la guerra? ¿ Pero es que las bestias feroces que cometieron las matanzas de Andalucía y Extremadura son capaces de humanos sentimientos? ¿es que se puede llegar a un estado humanitario con quienes tienen a gala el desprecio que sienten por la vida humana y orgullo al haber roto traidoramente con todos los compromisos que los ligaba al pueblo? No, esas generosas corrientes de humanidad no pueden tener expansión mientras se alce ante nosotros el dique de a bestialidad antifascistas.”

    3. ¡Ay de los vencidos!

    “El ejército rebelde ha llegado a las puertas de Madrid. En estos instantes la opinión pública de toda Europa sabe que la entrada triunfal de estas hordas en Madrid equivaldría a una matanza espantosa, calcula fríamente que pasarían de cien mil los asesinatos que se cometerían sólo en la capital, y este hecho monstruoso la conciencia universal se inhibe diciendo resignadamente ¡Ay de los vencidos! Pues bien, que nadie ose pedirnos cuentas el día de mañana. ¡Ay de los vencidos!, decimos también nosotros.”

    4. La dura verdad

    “El enemigo luchará con toda su alma… Hasta que los exterminemos. ¿No vienen ellos predicando y practicando una guerra de exterminio?”

    5. El hombre y la Bestia

    “La infamia cometida ayer por la canalla fascistas al bombardear sin previo aviso… merece tal castigo, tal fría e implacable venganza, que desearíamos no dar ninguna expansión verbal a nuestra ira, porque no perdiese con el torrente de nuestras imprecaciones la violencia explosiva que, encerrándola celosamente en el pecho, ha de conservar intacta hasta el instante feliz en que podamos hacerla saltar.”

    Cuando el 4 de Octubre en el periódico pide el fusilamiento de los que huyen y el 6 de Noviembre huye el director del periódico ¿es esto un ejemplo moral? Mi posición es que no. Y no tiene nada que ver con la huida, pero sí con que se fusile a los demás.

    Cuando se pide exterminar al enemigo, cuando se clama por la venganza, cuando se dice que no se piden responsabilidades después ¿Es esto una tercera España o es la de siempre? ¿Es diferente de los demás?

    Y sigo pensando que ‘La defensa de Madrid’ es un panfleto malo. Panfleto por panfleto prefiero a Mauro Bajatierra o a Eduardo de Guzmán. Al menos estaban allí.

  8. Luis Felipe Torrente

    Por si sirve de algo para este interesante debate, hago una aportación quizá útil. Es un fragmento de la entrevista que le hicimos a Pilar Chaves Jones en su casa de Marbella en diciembre de 2012. Viene a decir que el 18 de julio MCN no estaba en Francia sino en Londres. Aunque, como bien dice Pilar, "la vida es muy turbulenta, muy desigual. Yo creo que estaba un poco confusa con lo que estaba ocurriendo", creo que de todos modos, es un testimonio valioso para dilucidar los movimientos de MCN aquellos días de julio de 1936.

    Ahora, el fragmento de la entrevista:

    P.- Cuándo estalló la guerra su padre no estaba en Madrid. ¿Recuerda aquellos días?

    R.- Sí, mi padre había venido el 18 de julio a Londres porque teníamos una fiesta de fin de curso. Habíamos hecho una obra de teatro como se hace en casi todos los colegios. Entonces, mi padre y mi madre vinieron a recogernos, porque ya estaba mi hermana Josefina también en el colegio. Habían dejado a mi hermano Pablo en Santander, con unos amigos, y se vinieron. Fue allí donde le dijeron a mi padre: “Hay algo ahí. Ha ocurrido algo raro en España”. Y mi padre algo sabía, porque cuando él se marchó de Madrid fue porque alguien le había dicho “Váyase usted al colegio a recoger a las chicas. Llévese usted a su mujer”. Entonces, de allí, cuando volvimos al hotel donde nos quedábamos aquella noche, él llamó por teléfono, no pudo comunicarse bien con nadie, entonces decidimos ir a París, y desde París hizo lo mismo, pero tampoco… las comunicaciones entonces no eran como ahora. Entonces decidimos volver a España y volvimos a Barcelona. En Barcelona también quiso saber qué es lo que pasaba en Madrid y también le costó trabajo. Entonces dijo “Yo me voy a Madrid. Quedaros vosotras aquí”. Y mi madre dijo “No, nos vamos contigo”. Y nos fuimos todos a Madrid. Estuvimos solo unos días en Madrid porque mi padre nos dijo una noche “Iros, volveros a Barcelona porque esto parece que está muy inestable. Yo no sé cuanto tiempo voy a estar aquí”. Así que nos mandó a Barcelona. Y él estuvo allí quizá un mes más, no mucho más. Un mes o mes y pico. Y ya se vino a Barcelona y desde allí emprendimos el exilio a Francia. Y fuimos a París.

    No me acuerdo muy bien de aquellos días. ¿Sabes por qué? Porque la vida es muy turbulenta, muy desigual. Yo creo que estaba un poco confusa con lo que estaba ocurriendo. Yo tenía 11 o 12 años.

    NOTA
    El libro que acompaña al documental que vendemos a través de Libros.com NO es una biografía de MCN. Es un conjunto ordenado de los materiales que hemos utilizado para hacer el documental 'El hombre que estaba allí', algunos de los cuales sí resultarían útiles para una biografía. El libro está compuesto básicamente de la transcripción de las cinco entrevistas que hicimos para el documental (Pilar Chaves, Maribel Cintas, Muñoz Molina, Trapiello y Jorge M. Reverte) y algunos documentos y fotografías interesantes. Lo beneficios, previsiblemente escasos, servirán para resarcirnos de lo invertido y para resarcir a los que han colaborado con nosotros desinteresadamente. O sea: lucro cero.

  9. Sexto Empírico

    Apreciado Luís Felipe Torrente:

    Gracias por la precisión respecto al lugar en el que se encontraba Chaves Nogales el 18 de Julio y por el resto del comentario, que en mi opinión es muy valioso. En relación al último punto, referido a los beneficios de su trabajo, que serán escasos tal vez en el terreno económico y para quien ha hecho el esfuerzo que han hecho ustedes, pero para nosotros los lectores serán enormes, créame. Y le agradezco de veras el esfuerzo honesto. Digo esto, porque mi 'puntilla' sobre el oportunismo editorial de algunos, es obvio, que no se refería ustedes, sino a quien desentierra viejos y empolvados textos cuyo valor testimonial es escaso, y lo hace ahora cuando han tenido años y años para hacerlo.

    Centrándome más en el asunto de la fecha y las motivaciones, aprecio lo siguiente:

    1. En mi comentario decía que Chaves estaba en Francia de vacaciones y usted confirma que desde el día 19 de Julio en efecto estaba en París. No estuvo de vacaciones en Londres.

    2. Dado que el 18 de Julio estaba en Londres y había pasado por Santander, se supone que para hacer la travesía en el barco que hacía la ruta Santander- Southampton, y teniendo presente el tiempo requerido, parece obvio que salió de Madrid unos días antes, pongamos que el 15 de Julio. Chaves era un hombre muy bien informado, como corresponde a su profesión y a su puesto, y si los obreros y políticos sabían que se estaba preparando una sublevación para aquellos días, él lo sabía también. Lo que me lleva a otra cuestión ¿fue el inició de las vacaciones escolares de sus hijas lo que le llevó a Londres o fue la información de que se tramaba un golpe y no quería estar en Madrid? ¿Quien le informó? Le recuerdo que en Londres estaba Luís Montiel, el director-propietario del periódico Ahora.
    Pilar Chaves dice esto: "Fue allí donde le dijeron a mi padre: “Hay algo ahí. Ha ocurrido algo raro en España”. Y mi padre algo sabía, porque cuando él se marchó de Madrid fue porque alguien le había dicho “Váyase usted al colegio a recoger a las chicas. Llévese usted a su mujer”. Lo que claramente despeja dudas sobre su marcha de Madrid. Que haya ido a Londres en primer lugar es natural.

    3. Las fronteras catalanas, vascas y Santander estaban en manos de la República y no Chaves no tenía y no tuvo ninguna dificultad para regresar. ¿Por qué no lo hizo antes? Porque no le dio la gana.

    4. Su hija era una niña muy pequeña entonces y está recordando ahora hechos que ocurrieron 76 años antes, por lo cual es perfectamente factible el error en fechas. Lo documentado es que Chaves llegó a Madrid el día 2 de agosto de 1936 y huyó el 6 de Noviembre de 1936. Es decir estuvo en Madrid tres meses y cuatro días, no mes y pico. Y tardó 15 días en ponerse al frente del periódico, tiempo que va desde el 17-18 de Julio a 2 de agosto.

    5. Las actas del comité de incautación del diario Ahora demuestran que Chaves sólo estuvo un día en Barcelona, de paso para Madrid y la razón es que le había ofrecido que siguiera en su puesto en el periódico, a través de su primo Manuel Nogales, con quien estaba en contacto telefónico.

    6. Un último apunte es sobre la autocalificación de 'pequeño-burgués' que Chaves se atribuye a sí mismo en el famoso prólogo. No sé cuantos pequeños burgueses en 1936 podía permitirse tener dos hijos estudiantes en Londres, pero me temo que muy pocos. Cuando la mayoría de la población era analfabeta o semianalfabeta, y los hijos de los pequeños burgueses trabajaban normalmente en los negocios de los padres, tener dos hijos en Londres es indicación de un aposición económica por encima de la de un pequeño-burgues.

    7. Por cierto, según refiere Cansinos Assens, Chaves era un experto en desaparecer:

    "Chaves Nogales, Ahora [Madrid, 1930]

    Un capitalista llamado Luís Montiel lanza un gran diario ilustrado con el título de Ahora, bajo el signo republicano.
    Lo dirige Chaves Nogales... ¿Quién es Chaves Nogales?... Ah sí... Ya recuerdo... un joven sevillano, de rara dura y pies tan enormes como los Rogelio Pérez Olivares...
    Chaves Nogales apareció por Madrid hacia 1918, una noche en nuestra tertulia del Colonial, como amigo de Olmedilla y el famoso don Isaac... Era Nochebuena... se sentó con nosotros y pidió de cenar.
    Lo sirvieron y cenó con bastante apetito, entre el estruendo de zambombas y el bullicio del público navideño...
    Charlamos animadamente de vente mil cosas y al fin nos levantamos para irnos... De pronto, el camarero nos detuvo... ¿La cena de este señor?
    Ah sí... ¿Dónde está Chaves Nogales?...
    Chaves Nogales ha desaparecido... Se había escamoteado a sí mismo con una pulcritud admirable...
    [Rafael Cansinos Assens. La novela de un literato. Madrid, Alianza. 2005, Vol 3. p. 340-341].

  10. Luis Felipe Torrente

    Más material para aclarar en lo posible los movimientos de Manuel Chaves Nogales en el verano, otoño e invierno de 1936.

    Lo que sigue es la transcripción íntegra de una pregunta y su respuesta extraídas de la entrevista que hice a María Isabel Cintas Guillén, autora de "Manuel Chaves Nogales: El oficio de contar" en diciembre de 2012.

    Hay una novedad respecto a lo dicho en los comentarios anteriores. Cintas parece tener indicios de que MCN volvió a Madrid después del 6 de noviembre y entrevistó a Miaja.

    P. Llega el golpe del 1936. ¿Qué hace Chaves en esos momentos y cuál es su actitud ante el golpe?

    R. El día 18 de julio Chaves no estaba en España, estaba en Inglaterra. Había ido a recoger a las hijas que estaban estudiando en un colegio inglés y había ido con su mujer, e inmediatamente vuelven, pero vuelven a París. En París intentan tener noticias del golpe y no consiguen una buena información y entonces se pasan a Barcelona y, en Barcelona, Chaves considera que su familia debe quedar allí en vista de lo que se está organizando en Madrid. Pero vuelve inmediatamente a Madrid, vuelve a la redacción del periódico. La familia lo acompaña, no quiere que vaya solo. No estoy segura de si van las hijas, eso no lo sé. Bueno, el caso es que Chaves vuelve inmediatamente a Madrid y se pone al frente del periódico. Pocos días después, el periódico es incautado por las Juventudes Socialistas y eligen a Chaves Nogales por votación de las personas que estaban allí, de los sindicatos, lo eligen representante del periódico y director del periódico.

    De manera que Chaves comienza un periodo como director del periódico, aunque ya había venido haciendo siempre ese trabajo como director efectivo, hasta que a final de noviembre sale ya de España.
    Hay una primera salida de Madrid el día 6 de noviembre. Ese día se va con otros periodistas, con cuatro periodistas más, a Valencia, en un coche de la redacción.

    Él había prometido, como cuenta en el prólogo de A sangre y fuego, que no estaría en Madrid más tiempo que el tiempo que estuviera el gobierno de la República. El Gobierno de la República abandona Madrid el día 6 de noviembre, se va a Valencia, y Chaves Nogales se va también a Valencia.

    Esto lo cuenta el periodista Jesús Izcaray en una novelita, Cuando estallaron los volcanes. Cuenta la llegada a Valencia del grupo de periodistas y la dispersión que se produce entre ellos. Cada uno se va a sus asuntos. Y cuenta también cómo el propio Jesús Izcaray lamenta haberse venido de Madrid en unos momentos tan decisivos, y piensa volver al día siguiente. Ahí termina el relato de Jesús Izcaray, pero lo cierto es que Chaves de alguna manera aparece en Madrid, no sabemos si en persona o de oídas, aparece contando los episodios que se producen en Madrid el día 6, el día 7 y a partir de ahí, desde la constitución de la Junta de Defensa de Madrid, presidida por el general Miaja, va a contar el relato de la defensa de Madrid hasta diciembre. No he podido averiguar si él está en Madrid o no. Lo que sí encontré en un periódico inglés es un anuncio de la edición de La Defensa de Madrid. Este artículo aparecía sin firma y la persona que lo escribía decía: “Entrevisté al general Miaja en su búnker de Madrid”. Una semana después comienzan a publicar los episodios de La defensa de Madrid. Entonces, pienso que la persona que escribió el artículo de presentación para el Evening Standard, que era el periódico donde aparecieron estos relatos por primera vez, pienso que la persona que escribió ese artículo que aparece sin firma presentando los relatos es la misma que escribió los relatos, que ya por supuesto aparecen con firma, las crónicas de La defensa de Madrid. El estilo es similar. La manera en que está escrito el artículo, las secuencias tituladas, hace pensar que sea… Y entonces hay que pensar que Chaves volvió a Madrid, quizá con Jesús Izcaray, y entrevistó a Miaja en el búnker.

    Poco después marchó de nuevo a Valencia. De Valencia pasó a Barcelona y de Barcelona, ya en Navidad, salió para el exilio francés. Porque cuenta su hija Pilar que llegaron a París en un coche justo cuando estaba todo adornado para la Navidad, eran los días previos a la Navidad.

  11. Sexto Empírico

    Por añadir más claridad aún a la aportación del último comentario.

    En sus respuestas al entrevistador, Isabel Cintas plantea varias cuestiones que la documentación que yo he manejado claramente desmienten. En primer lugar, Chaves no vuelve inmediatamente, tardó quince días en regresar y podría haberlo hecho al día siguiente a a los pocos días. Apareció en el periodico el día 2 de agosto (la sublevación se produjo el día 17, Chaves sabía que se iba a producir y estaba en Londres). Segundo, el peridodico no fue incautado a los pocos días de llegar Chaves a Madrid (lo que nos situaría a mediados de agosto), sino que ya había sido incautado diez días antes. Tercero y especialmente importante: No fue incautado por las Juventudes Socialistas. Fue incautado por los trabajadores del diario, y mientras Chaves estaba en Paris y su director Montiel estaba en Londres, la dirección 'de facto' la realizó Leopoldo Bejarano. La Juventud Socialista Unificada (JSU) dirigida por Santiago Carrillo se incautó del diario Ahora cuando Chaves Nogales huyó de Madrid y Carrillo era Consejero de Orden Público. Como director del Ahora fue nombrado Fernando Claudin, que al mismo tiempo era el delegado de información en la Consejería de Carrillo, miembro de la dirección de la JSU y anterior secretario de la Juventud Comunista. Entre los miembros del Comite de Incautación no había representantes de la Juventud Socialista ni de la Juventud Socialista Unificada. Cuarto, la llegada de Chaves a Madrid y al diario Ahora se produjo después de varias llamadas realizadas por su primo Manuel Nogales, empleado del diario, que actuaba siguiendo las instrucciones del Consejo de Incautación, del que formaba parte. Lo que de paso indica que Chaves podía ser contactado y tenía información sobre lo que ocurría en Madrid. Quinto, en efecto Chaves se fue a Valencia con otros periodistas, pero ninguno de ellos era del diario Ahora, ni se fueron en un coche de la redacción. En el diario sólo se enteraron de la huida de Chaves una vez consumado el hecho. de hecho, el testimonio de Izacaray indica que se fueron de Madrid antes de que se hubiera ido el Gobierno (que lo hizo en la noche y al día siguiente). En otras palabras, Chaves se fue tan pronto conocíó la INTENCIÓN del gobierno de abandonar Madrid y antes de que se hubiera acordado y producido realmente. Sexto, Miaja no tenía un bunker, sino que estaba alojado en los sótanos del Ministerio, donde también se alojaban Margarita Nelken, Federica Montseny y muchos otros. Ninguno de ellos ha mencionado nunca que Chaves estuviera por allí. Si estuvo un periodista de 'Mi Revista' que se publicaba en Barcelona ( Hay copia de todos sus números en la Hemeroteca Digital de la BNE). Los relatos de Chaves de la defensa de Madrid incluyen anécdotas que se produjeron a finales de Diciembre, no sólo los días 6, 7 y 8 de Noviembre y hasta la Sra. Cintas confirma que Chaves ya estaba en Paris en tales fechas, por lo cual tuvo que tener informantes (uno posible, Luís Nieto el que fue Consejero de la Junta Delegada de Defensa; pero hay más, su propio primo Manuel Nogales a través de la información de Nieto, aunque todo esto es una especulación). Chaves no volvió a Madrid con Izcaray. Ni uno ni otro afirman tal cosa y los documentos disponibles permiten afirmarlo con rotundidad. Finalmente, es preciso reparar en lo insólito que supone decir al mismo tiempo que Chaves y familia podían salir al extranjero sin dificultad y cuando les viene en gana (en un momento en que nadie podía hacerlo sin un pasaporte y permiso del Ministerio y la Dirección General de Seguridad) y simultánemante decir que necesitó dos semanas para poder cruzar la frontera española de regreso de Francia.

    Todo es más simple. Vino cuando quiso y lo estimó oportuno y se fué igualmente cuando quiso y lo estimó oportuno. Y en Madrid sólo estuvo entre el 2 de agosto y el 6 de noviembre de 1936. ¡Que no se busquen heroicidades donde no las hubo!

    Por cierto, Miaja, al ser la primera autoridad militar de Madrid, ya ocupaba las dependencias en el sótano del Ministerio antes del 6 de Noviembre. Y Chaves pudo haber acudido allí mucho antes de Noviembre (como tantos otros periodistas).

  12. Bremaneur

    Queridos amigos, ha sido un debate de altura. Les estoy muy agradecido. Sin duda tanto el documental como el libro serán un excelente punto de partida para abordar la biografía de Chaves Nogales.

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