Manipulaciones
Guerra civil / 15/06/2017

Uno de los mitos sobre la Guerra civil dice que una vez muerto Franco, y durante muchos años, no se hablaba de la guerra debido a las imposiciones silenciadoras de la Transición. Es una falsedad fácilmente demostrable. Aunque los datos no son precisos -hay repeticiones, son deslavazados y faltan artículos en periódicos y revistas-, sí pueden servir como orientación: el catálogo de la BNE recoge 1098 documentos sobre la guerra publicados entre 1976 y 1996. Una media de 52 anuales. Otro de los mitos dice que los franquistas tuvieron la oportunidad de honrar a sus muertos y de propagar su discurso sobre la contienda. «Ahora», dicen los mitológicos, es el momento de honrar a los «nuestros» y ofrecer «nuestro» discurso. A esta imposición se le llama «memoria histórica». Es una imposición porque trueca un discurso por otro, en lugar de crear un relato fundamentado en la verdad, y porque supone el acallamiento de cualquier estudio, recuerdo o historia que hable de quienes lucharon en el bando franquista o que critique los errores y los crímenes cometidos por el bando republicano. Las herramientas de orden propagandístico utilizadas para la imposición de la «memoria histórica» son de lo más heteróclito, y algunas de las más conocidas…

Una «nueva» fotografía de Alec Wainman
Guerra civil / 23/10/2016

El viernes una amiga me regaló el cartel de la exposición Zwischen Grauen und Hoffnung [Entre el horror y la esperanza], de fotografías tomadas durante la guerra civil por Gerda Taro, fotógrafa que murió a los 27 años en la batalla de Brunete, y por el intelectual berlinés Alfred Kantorowicz, otro de nuestros admirados renegados, que abominó del comunismo en 1957.

Hombres made in Spain

(Publicado originalmente en Revista de libros). Julius Ruiz Paracuellos, una verdad incómoda Barcelona, Espasa, 2015 Trad. de Albino Santos 472 pp. 19,90 € Con el genérico nombre de «Paracuellos» se hace referencia a las matanzas de presos, en torno a unos dos mil quinientos, que las autoridades republicanas llevaron a cabo en las afueras de Madrid en el otoño e invierno de 1936. Hasta ahora, el libro más apasionante, completo y detallado sobre el tema es el de Jesús F. Salgado, Amor Nuño y la CNT. Aunque no sea un libro específicamente dedicado a las masacres, el hecho de que un novelista implicara en ellas al anarquista Amor Nuño llevó a Salgado a hacer un análisis científicamente riguroso de «cómo» fueron llevadas a cabo para dilucidar «quiénes» fueron los responsables. Por su parte, este último libro del historiador británico Julius Ruiz hace algunas aportaciones de interés –fundamentales desde el punto de vista narrativo–, pero su enfoque sigue estando viciado por una polémica muy concreta: la que tiene como objetivo señalar a los ideadores de las matanzas, es decir, si Paracuellos fue pensado por los soviéticos o por los españoles. La falacia de la «autoría intelectual» Se sabe, y hay consenso…