Manipulaciones
Guerra civil / 15/06/2017

Uno de los mitos sobre la Guerra civil dice que una vez muerto Franco, y durante muchos años, no se hablaba de la guerra debido a las imposiciones silenciadoras de la Transición. Es una falsedad fácilmente demostrable. Aunque los datos no son precisos -hay repeticiones, son deslavazados y faltan artículos en periódicos y revistas-, sí pueden servir como orientación: el catálogo de la BNE recoge 1098 documentos sobre la guerra publicados entre 1976 y 1996. Una media de 52 anuales. Otro de los mitos dice que los franquistas tuvieron la oportunidad de honrar a sus muertos y de propagar su discurso sobre la contienda. «Ahora», dicen los mitológicos, es el momento de honrar a los «nuestros» y ofrecer «nuestro» discurso. A esta imposición se le llama «memoria histórica». Es una imposición porque trueca un discurso por otro, en lugar de crear un relato fundamentado en la verdad, y porque supone el acallamiento de cualquier estudio, recuerdo o historia que hable de quienes lucharon en el bando franquista o que critique los errores y los crímenes cometidos por el bando republicano. Las herramientas de orden propagandístico utilizadas para la imposición de la «memoria histórica» son de lo más heteróclito, y algunas de las más conocidas…