La pasividad de Alemania frente al terrorismo (I)

torre-elevadaAcabo de terminar La torre elevada: Al-Qaeda y los orígenes del 11-S, de Lawrence Wright. Cinco años de trabajo, una bibliografía aparentemente inabarcable, más de quinientas entrevistas… El libro recibió el premio Pulitzer en la categoría de «General Non-Fiction» en 2007. No voy a reseñar el libro aquí, aunque ha sido una de las lecturas más estimulantes de los últimos años. Pretendo fijarme en un solo detalle. En el capítulo 18, Wright afirma lo siguiente al hablar de la estancia de alguno de los terroristas del 11-S en Hamburgo (p. 377):

Las cicatrices de la historia reciente eran bien visibles, no solo en la parte reconstruida del casco antiguo, sino también en las leyes del país y en el carácter de los alemanes. La nueva Alemania se había cuidado de consagrar la tolerancia en su Constitución, lo que incluía la política de asilo político más generosa del mundo. A algunas organizaciones terroristas reconocidas se les permitía operar legalmente recaudando fondos y captando nuevos miembros, pero solo si eran terroristas extranjeros, no nacionales. Ni siquiera era ilegal planificar una operación terrorista siempre que el atentado se fuera a perpetrar fuera del país. Como es natural, muchos extremistas se aprovecharon de aquel refugio.

Además de las barreras constitucionales que obstaculizaban la investigación de las organizaciones radicales, también había precauciones internas. El país había sufrido en el pasado por culpa de la xenofobia, el racismo y un exceso de poder policial, por lo que cualquier medida que resucitara aquellos fantasmas era tabú. La policía federal pretendía concentrar sus esfuerzos en elementos autóctonos de la derecha y prestaba poca atención a las organizaciones extranjeras. Alemania tenía miedo de sí misma, no de los otros.

Lamentablemente, Wright no apoya su afirmación con bibliografía alguna. He echado un vistazo para ver si ha habido algún debate al respecto, así que he buscado en alemán e inglés la frase que he resaltado en negrita.

En inglés: «Acknowledge terrorist groups were allowed to operate legally, raising money and recruits».

En alemán: «Nachweislich terroristische Gruppen durften in Deutschland Spenden sammeln und Anhänger rekrutieren».

Hay menos de una docena de menciones ahora mismo en internet. Lo llamativo, no obstante, es que en la versión alemana ha desaparecido la expresión «to operate legally». ¿Por qué? Para averiguarlo, he enviado un correo a uno de los traductores.

Seguiremos informando.

Un comentario en “La pasividad de Alemania frente al terrorismo (I)”

  1. Estimado Sergio:

    He leído en algún otro lugar sobre este libro, quizá a ti mismo en Twitter. De cualquier manera, es muy interesante el tema que tratas. En mucho libros te encuentras afirmaciones de este tipo, que suenan a barra de bar. ¿Por qué libros y publicaciones serias permiten esto?

    Sigo leyéndote con interés.

    Saludos.

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